Energiza Gestión

La energía renovable que España tira a la basura se dispara un 63% en un año

La energía renovable que España tira a la basura se dispara un 63% en un año

7 de Octubre de 2026

La red eléctrica no logra absorber todo el crecimiento renovable y las limitaciones técnicas ya afectan a casi uno de cada diez megavatios hora verdes programados

El gran desafío de la transición energética española ha sido hasta ahora instalar más y más parques eólicos y fotovoltaicos. Hoy el problema empieza a ser exactamente el contrario: el sistema eléctrico ya no es capaz de absorber toda la electricidad limpia que produce.

Los datos de junio confirman que España ha entrado en una nueva etapa. La Energía Renovable No Integrable (ERNI), el indicador que mide la electricidad renovable que debe ser reducida por motivos de seguridad de la red pese a haber sido previamente aceptada en el mercado mayorista, alcanzó 712,6 GWh en junio de 2026. Doce meses antes había sido de 436,5 GWh. El incremento, del 63% respecto a junio de 2025, no responde a un episodio puntual. Refleja un problema estructural que empieza a acompañar al extraordinario crecimiento de las energías renovables.

La cifra es aún más significativa cuando se cruza con otro indicador de Red Eléctrica. En junio, casi el 10% de toda la generación renovable programada en el sistema peninsular terminó siendo limitada por restricciones técnicas. Es decir, aproximadamente uno de cada diez megavatios hora que, desde un punto de vista económico, podía producirse y venderse acabó siendo reducido porque la red no podía integrarlo en condiciones de seguridad.

Ese porcentaje sitúa nuevamente al sistema en niveles muy similares a los registrados durante el verano de 2025, cuando por primera vez el ERNI superó el umbral del 10% y puso de manifiesto que la integración masiva de renovables había dejado de ser únicamente un reto de inversión para convertirse también en un desafío operativo.

Conviene detenerse en un aspecto que suele generar confusión incluso dentro del propio sector eléctrico. El ERNI no mide electricidad que haya quedado fuera del mercado porque no encontrara compradores o porque otra tecnología ofreciera un precio inferior. Esa situación corresponde al denominado «curtailment» económico. Aquí ocurre algo muy distinto.

La energía afectada por el ERNI ya había superado la casación del mercado diario organizado por OMIE y figuraba en el Programa Diario Base de Funcionamiento. Solo después, cuando Red Eléctrica analiza las restricciones técnicas necesarias para garantizar la estabilidad del sistema, parte de esa producción debe reducirse o directamente eliminarse de la programación. El problema, por tanto, no está en el mercado. Está en la capacidad física del sistema eléctrico para transportar y gestionar toda esa generación.